INTRODUCCION
Desde los albores de la civilización, la humanidad se ha maravillado contemplando el cielo y las múltiples obras de la Naturaleza. Este deslumbramiento estuvo siempre estrechamente asociado al miedo: la doble función de la Naturaleza, que crea y destruye, ha alterado y polarizado nuestras percepciones del cosmos. Para controlar hasta cierto punto el carácter aleatorio de los fenómenos naturales, se atribuyeron a los dioses esas manifestaciones de signo contrario o, dicho de otro modo, se divinizó la Naturaleza.
La pregunta de por qué existe algo en lugar de nada forma parte indisociable de ese proceso. Todas las culturas han tratado de explicar el misterio de la creación, y nuestra tradición científica moderna no se sustrae a esta regla. Más sorprendente sea tal vez la curiosa correspondencia que existe entre las explicaciones que daban las mitologías y las que propone la investigación científica. La gran diferencia estriba en que el procedimiento científico excluye toda explicación que no se ajuste a fenómenos observables, mientras que la fe es el único fundamento de las teorías que tienen su origen en los mitos.

CIENCIA:
La ciencia (del latín scientia 'conocimiento') es el conjunto de conocimientos obtenidos mediante la observación y el razonamiento, sistemáticamente estructurados y de los que se deducen principios y leyes generales.
MITO: Un mito (del griego μῦθος, mythos, «cuento»
es un relato tradicional de acontecimientos prodigiosos, protagonizados por seres sobrenaturales o extraordinarios, tales como dioses, semidioses, héroes o monstruos.
Estos son 20 ejemplos de mitos que existen en la ciencia:
Los pollos pueden vivir sin cabeza: Sí, o al menos sin buena parte de esta, como el famoso pollo Mike del que también se habla en el libro The World's Worst.
El agua gira en dirección contraria en los desagües del hemisferio sur a causa de la rotación terrestre: No, en realidad hay fuerzas mucho más poderosas en juego.
En el espacio no hay gravedad: No, en todas partes hay gravedad; otra cosa es que estés en caída libre.
Los humanos solo emplean el 10% de sus cerebros: Casi con toda certeza usamos más de un 10% del cerebro y esta afirmación probablemente tenga su origen en una mala cita o en una mala interpretación de ciertos trabajos científicos.
Comerse un panecillo con semillas de amapola actúa como un opiáceo: No, pero sí es cierto que puedes dar positivo en un control de drogas.
Un penique arrojado desde lo alto de un rascacielos puede matar a un peatón: No, la resistencia del aire le impide alcanzar una velocidad suficiente para eso.
Los adultos no desarrollan nuevas neuronas: No es cierto, aunque hasta hace no mucho se creía que sí lo era.
La sopa de pollo puede curar el resfriado común: No tanto como curar, pero ayuda. ¡Cuánto saben las madres!
El bostezo es «contagioso»: No se sabe si hay algo fisiológico que haga que lo sea, aunque empíricamente parece que sí lo es.
Los rayos nunca golpean dos veces en el mismo sitio: No sólo no es cierto, sino que los rayos tienen querencia por ciertos objetos como el Empire State. Tampoco es cierto que las ruedas del coche sirvan de aislante si un rayo cae en uno.
La boca de un perro está más limpia que la de un humano: En realidad es difícil de comparar por lo específicas que son las bacterias de cada especie, así que probablemente no sea correcto decir esto.
El pelo y las uñas continúan creciendo después de muerto: No, en realidad la piel se deshidrata levemente al morir, con lo que se contrae y es entonces cuando parece que crecen pelos y uñas. El libro Stiff: The Curious Lives of Human Cadavers cuenta otras muchas cosas de lo que nos sucede cuando morimos.
Los gatos siempre caen de pie: Sí, si caen desde la altura suficiente.
Los hombres piensan en el sexo cada siete segundos: No hay forma de comprobarlo, pero en cualquier caso parece un poco exagerado.
Cuando corres bajo la lluvia te mojas menos: Los científicos dicen que sí es cierto, sin embargo nuestros admirados Cazadores de Mitos también lo han investigado [YouTube, 9 min 54 seg]... y en cambio dicen que es mejor andar que correr.
La regla de los cinco segundos, que dice que cuando un alimento cae al suelo tarda cinco segundos en contaminarse... pues va a ser que no, que se contamina al momento.
Los animales pueden predecir los desastres naturales: No, como mucho pueden sentirlos venir antes gracias a sus sentidos normalmente más agudos que los nuestros, pero aún así muchos mueren como el que más en estos desastres, con lo que parecen ser tan buenos en esto de las predicciones como Rappel.
Las estaciones son causadas por la proximidad de la Tierra al sol: No, en realidad tienen que ver con la inclinación del eje de rotación de la Tierra.
La Gran Muralla china es la única construcción humana visible desde el espacio: No, en realidad no se ve, y de lo contrario también tendrían que verse muchas carreteras y autopistas que son más anchas.
Se tardan 7 años en digerir un chicle: No. Puede que tus jugos gástricos no lo digieran, pero en poco más de 24 horas habrá abandonado tu cuerpo, habitualmente por un orificio distinto al por el que entró.
Puedes visitar los hipervinculos marcados en el texto para comprobar las realidades ahi escritas.Tags: Ciencia, Mitos, realidad, quimica